Hoy 1º de noviembre de 2008, inicio esta página. Aunque algunos amigos ya comentaron antes. Me encontraron porque colaboro en un blog amigo como "Rolito", un Rolito para gente más adulta en "Las fiestass del castillo"
En la cabecera de página, las imágenes, no son más que la expresión de mi deseo. El video musical también es una forma de expresión de mi deseo, el que estoy segura de que ustedes comparten.

sábado, 15 de noviembre de 2008

El primer cumpleaños

Quienes me están siguiendo en esta página, ya saben que Aníbal es mi hijo.
Aníbal, llegó a mi vida después de los ocho años de mi largo embarazo. Ocho fueron los años que lo estuve esperando. Ocho años de llorar por cada menstruación. Ocho, los años de no desear las relaciones sexuales por saber que Aníbal no quería llegar. Pero... este es un tema que dejaré para los entendidos. Como también dejaré para los entendidos, el: porqué después de ocho años sí llegó.
Lo cierto es que cuando Aníbal estuvo en mis brazos, lo cuidé tanto que en mi círculo todos decían que yo exageraba, que resultaba antipática mi actitud. Y, en realidad mi intención nunca fue ser una madre simpática para los terceros, sino una buena madre para mi hijo. No quería, yo, desatender ningún aspecto de su crianza.
Uno de mis "defectos" como madre es que nunca dejé que lo fastidiaran con mimos y manoseos. Para mí, los mimos que no son de los familiares y amigos cercanos al bebé, significan fastidiarlo. Yo creo que sólo los bebés poco atendidos por sus padres, en el sentido de ser poco mimados, aceptan caricias y mimos de desconocidos (al menos para él). Por esta razón, yo no dejaba que lo toquen y lo besuqueen.
Una vez, en un descuido mío, una señora mayor le atrapó la manito, se la besó y me dijo que sólo besa las manitos de los bebés, por cuestiones de higiene, que al ser una persona de avanzada edad, podría transmitirle algún contagio de algo. A lo que yo respondí: " Entonces no lo toque para nada y de ninguna manera, porque el bebé, lo primero que se lleva a la boca, son sus manitos".
Tan cuidadosa fui con el bienestar de mi bebé, que cada determinación que tomaba con respecto a él, era minuciosamente analizada por mí. Así fue con el festejo de su primer cumpleaños.
Cuando yo era niña, me gustaban tanto los bebés que siempre andaba frecuentando los hogares de los vecinos que tenían niños pequeños. Siempre fui invitada a los cumpleaños de los chiquitos del barrio. Y una cosa observé, que no quise para mi hijo. Que generalmente, los agasajados (los bebés), estaban de mal humor en sus propias fiestas y que no disfrutaban algo que se supone que fue hecho para su alegría. Esta, fue la razón que me llevó a festejar su primer año de vida, únicamente con su entorno diario: mi madre y mi hermano (con quienes vivíamos), su padre y yo. Y Anibal, por supuesto.
Aníbal disfrutó muchísimo el día de su cumpleaños. Una buena fiestita familiar, un lindo regalo y las personas que él quería. Todos muy divertidos. Su segundo año se lo festejé invitando a trceros, y estuvo histérico dos o tres días antes y en la misma fiestita. Aníbal se molestaba con los ajenos a nuestro hogar y más aún si lo toqueteaban. Supongo que los chicos captan nuestros nervios con los preparativos y los reflejan. Recién disfrutó, de su tercer cumpleaños, cuando ya iba al jardín de infante y ya sabía lo que es compartir con amiguitos. Yo creo que las fiestas infantiles deben ser "infantiles" y no estar colmadas de personas mayores. Si la economía da para ello, los grandes que festejen por su cuenta, y si no, una buena reunión para los coetáneos del agasajado es suficiente.
Estuve, ayer, buscando un lindo video para mostrar aquí, de una fiestita de primer cumpleaños, pero no encontré ninguno: o los bebés estaban llorando encaprichados, queríéndose alejar del mundo, o estaban durmiendo, o, en el mejor de los casos, no estaban. No ví ni un video en el que el bebé intentara apagar las velitas contento.

"POR UNA INFANCIA FELIZ, PARA UN MUNDO MEJOR"


ELIZABETH

5 comentarios:

Patricia dijo...

Es loable el amor que le tienes a Anibal, el amor todo lo puede, el amor lo borra y construye todo
un beso,

Anónimo dijo...

mis hijos sí apagaron las velitas en su primer cumpleaños

Elizabeth dijo...

Patricia, es un lujo tenerte aquí. Gracias.

Suscribo eso de que "el amor lo borra y construye todo", es mi experincia personal. Hablo más de mí en "el castillo de la amistad":

http://eli-cultivandolaamistad.blogspot.com/

¡Un abrazo!

Elizabeth dijo...

Santiago:

Es un gusto tu visita. Y es fantástico lo que me contás del primer añito de tus hijos, eso lo vi pocas veces. Celebro que hayan disfrutado ellos también de sus fiestitas.

¡Un abrazo!

DULCE dijo...

Elizabeth, me has emocionado a morir!
Cuanto amor por tu hijo!
No sabes como te entiendo!
Es comprensible que al ser madre tardia, por darle un titulo tal vez odioso, hayas sido tan aprehensiva en los cuidados hacia tu bebe.
El tema es que llego!
Para colmarte de felicidad, que importancia tiene cuando?
Si no pudo ser en el momento que elegiste, su llegada fue escogida por Dios, se te ha enviadoa ese angelito cuando El decidio que era el momento oportuno.
Que Anibal sea siempre bendecido con la foruna de tenerte como madre.
Mil besotes mi reina!
Dulce